La distribución ecológica, lleva lo natural a tu comunidad

Pese al repunte de la industria de producción ecológica durante los últimos años, España continúa a la cola en consumo. Cantidades enormes de productos ecológicos se exportan a otros países en una paradoja triste que refleja un grave problema de distribución y comercialización interna, desde y para el ámbito local.

Cuando un producto se exporta deja de ser ecológico. Su huella de carbono puede aumentar hasta 100 veces y su valor de producción no se verá compensado con un aumento de riqueza y empleo para la región; más bien al contrario.

Si bien las grandes superficies, tanto en España como en el extranjero, copan la mayor parte del mercado de distribución agroalimentaria, existe un enorme espacio natural para las pequeñas empresas que apuesten por productos de calidad, naturales y cercanos.

 

La versatilidad en esta área es inmensa: desde empresas de cateringecológico hasta grandes mercados naturales, pasando por iniciativas de comida a domicilio o el vasto campo de demanda, aún no cubierta, de los organismos públicos que son consumidores institucionales de comida (comedores escolares, restaurantes en edificios públicos, hospitales, etc.).

En la actualidad, este mercado público para el producto ecológico apenas se ha tocado. No obstante, las licitaciones públicas incorporan cada vez más criterios de sostenibilidad ambiental a la hora de conceder contratos a las empresas privadas, y es precisamente ahí donde la pequeña distribución ecológica debería jugar un papel fundamental.

Para ello necesitamos, más que nunca, iniciativas que apuesten por llenar este hueco sin temor, informando a los consumidores y consumidoras sobre las bondades del producto ecológico, creciendo en reputación y generando un importante valor añadido a la comunidad a la que pertenecen.

Distribución ecológica, filosofía ecológica

–      Las empresas de distribución ecológica suministran sus productos a pequeñas distancias, controlando la huella de carbono generada en el transporte.

–      Se trata de pequeñas y medianas empresas generadoras de riqueza y empleo desde y para el ámbito local.

–      Son empresas con gran reputación, insertas en la eco-economía, que destacan por su calidad, profesionalidad y cercanía.

–      Son especializadas: distribuyen productos frescos o elaborados, carnes, granos, frutos secos y hasta productos de cosmética o textiles.

–      Cooperan entre ellas para proveer a los consumidores. Interaccionan creando una red verde de carácter local o regional que cubre una creciente demanda.

–      No intervienen intermediarios, por lo que el valor de venta se ajusta a los costes reales de producción y distribución. Los profesionales de la producción y los profesionales de la distribución perciben según su trabajo, sin inflaciones artificiales.

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